Beatriz Zayas señala las razones para los atrasos en evaluación de contratos

miércoles, 11 de septiembre de 2019 - 0:00 AM
Por Javier Colón Dávila

La excomisionada de Ciencias Forenses explica el retraso en la firma del acuerdo con el laboratorio para analizar los “safe kits”

Ver video: Beatriz Zayas asegura estar más tranquila, "pero inquieta" por saber las razones de su despido

Una de las consecuencias negativas detrás de la creación del Departamento de Seguridad Pública (DSP), según críticos de la sombrilla creada este cuatrienio, ha sido la centralización de las autorizaciones de contratos bajo una sola entidad, que cobija a siete negociados.

La excomisionada del Negociado de Ciencias Forenses, Beatriz Zayas, confirmó ayer esta problemática y explicó cómo afectó su operación durante los ocho meses que dirigió la entidad hasta ser despedida el martes pasado.

Precisamente, El Nuevo Día publicó el viernes sobre el atraso en las autorizaciones para la compra de materiales de uso diario y para la sustitución de puertas dañadas. Además, se dejaron de firmar, desde principios de cuatrienio, contratos de servicio de mantenimiento para cámaras de seguridad, ascensores, equipo de laboratorio, generadores eléctricos y acondicionador de aire.

“Los contratos no los hago en Forenses, se completaban en el DSP. En el NCF se iniciaba la parte operacional, pero se completaban en el DSP y eso demora”, dijo Zayas a El Nuevo Día.

“Es una sombrilla”, insistió al reconocer que la alternativa de sufragar las reparaciones fuera de contrato en ciertos trabajos representaba un costo adicional.

Cuando se le preguntó si le comentó a su jefe directo, el secretario de Seguridad Pública, Elmer Román, sobre la situación, Zayas se limitó a insistir en que “son siete negociados, un departamento y la división legal”.

“Son muchos contratos que se manejan allí”, afirmó.

Uno de esos contratos en disputa fue el que se firmaría con un laboratorio para el recibo de más de 3,000 “safe kits” de evidencia de agresión sexual acumulados en el NCF. Zayas sostuvo que el acuerdo estaba a punto de ser firmado a finales de junio cuando trascendió que el gobierno habría de aplicar un “impuesto a las foráneas” que supuestamente alertó a los representantes del laboratorio.

“Eso lo retrasó todo, pero no estaba en mis manos. Mi parte era buscar quién iba a hacer el análisis, desarrollar la parte técnica del contrato y la parte legal la corrió el DSP. Entonces el DSP estaba consultando con Hacienda, qué se puede y qué no se puede (hacer), pero no eso no estaba en mis manos”.

Zayas se convierte en la tercera excomisionada del DSP en reconocer fallas administrativas en esa sombrilla, uniéndose a la excomisionada de la Policía, Michelle Hernández Fraley y el excomisionado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, Abner Gómez.

“Pero no es burocracia. El DSP se estádesarrollando y en el proceso hay que fortalecer ciertas áreas y una de las áreas que hay que fortalecer es la legal para que los contratos no se retrasen en los siete negociados”, señaló.

¿Usted levantó algún argumento sobre las necesidades que tenía?, se le preguntó.

“No se movían las cosas tan rápido como era necesario", contestó. “Principalmente los contratos de los laboratorios, de mantenimiento de equipo de toxicología y desustancias controladas”.

Zayas tampoco respondió si entiende que el NCF debe ser sacado de la sombrilla del DSP, pero acto seguido dijo que la dirección de la sombrilla “lo fiscaliza todo, todo”.

“El secretario, (es) diferente a (Héctor) Pesquera, que era un secretario que daba más libertad a los comisionados. Román no es muy abierto. Le gusta tener control de todos los negociados”, dijo Zayas.

La imagen que se construyó sobre Pesquera fue distinta a la que describió Zayas.

“De forma individual, él trabajaba con los comisionados diciendo: ‘este es tu negociado y me mantienes al día’. Aunque quería saber todo lo que estaba pasando, no quería ser el protagonista. Permitía que cada comisionado manejara su negociado”, sostuvo Zayas.

Se defiende

Zayas reconoció que cometió un error al confiar en un subalterno todo el trámite y papeleo de marbetes y licencias para poner en circulación cuatro camiones nuevos entregados en julio cuyo valor es de casi medio millón de dólares.

Explicó que el peso de los camiones que aparecía en papeles oficiales no era el correcto, lo que provocó que los choferes del NCF tomaran un adiestramiento para la licencia equivocada. Al percatarse del error, ya era muy tarde y ese hecho, en parte, dio paso a su despido.

“No me habían hecho ningún planteamiento de que las cosas no andaban bien. Ni de mi supervisor inmediato, Elmer Román y mucho menos la gobernadora”, dijo Zayas.